

Museo de Arte Moderno de Buenos Aires: Collection
Av. San Juan 350. San Telmo. Buenos Aires. C1147AAO.
Tel: +54 011 4361-6919



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02.07.2012
El País: Los Ars Electronica Prix marcados por el malestar y la desazón
por
Roberta Bosco, periodista especializada en arte contemporáneo y nuevos medios.
Stefano Caldana, periodista especializado en cultura digital.
Solo el mítico Alfred Hitchcock ha conseguido salvar del sentimiento de desazón que parece emponzoñarlo todo los Ars Electronica Prix, los premios más prestigiosos y remunerados de las artes digitales, que se entregan en septiembre durante el festival homónimo en la ciudad austriaca de Linz.
¿Y por que Hitchcock? Porque una de las obras más logradas de esta edición, Rear Window Loop de Jeff Desom, se puede considerar un spin-off de la obra maestra de Hitchcock La ventana indiscreta de 1954. Ganadora del Golden Nica (la denominación de la escultura del primer premio, dotado con 10.000 euros) en la sección Computer Animation de los Prix del Ars Electronica y también de los premios de la célebre plataforma de vídeo online Vimeo, Rear Window Loop condensa los eventos que se desarrollan en la película original en un cortometraje de menos de tres minutos, construido con el sistema de stop-motion, que permite concentrar las distintas escenas en un único panorama. Imprescindible!
Tras celebrar el año pasado su 25º aniversario los Prix del Ars Electronica Center, los premios más valorados desde todos los puntos de vista, en el ámbito del arte electrónico y digital, siguen imparables su trayectoria. A pesar de la crisis, la edición 2012 repartirá 117.500 euros entre los proyectos ganadores de las siete categorías, elegidos entre 3.674 propuestas procedentes de 74 países.
En la categoría de Interactive Art, la más prestigiosa y espectacular, el Golden Nica ha recaído en Memopol-2 del estonio Timo Toots. Memopol-2 es una grande instalación que no tiene nada que envidiar a la máquina que ‘todo lo ve y todo lo escucha’ de Mr. Finch, el enigmático protagonista de la serie Person of Interest y nos acerca aún más a la era del Big Brother, concebida por Orwell en su 1984. Se trata de un grande aparato, especializado en el rastreo de datos personales. Para utilizarlo tan sólo hay que introducir un carnet de identidad digital y de inmediato empiezan a aparecer en las grandes pantallas una infinidad de informaciones confidenciales, que la máquina captura en páginas gubernamentales. Detalles privados, fichas policiales, trayectoria profesional, relaciones personales, estilo de vida y análisis confidenciales, extraídas de bases de datos reales, que siniestramente proporcionan también la fecha de fallecimiento prevista.
Uno de los dos Awards of Distinction en Interactive Art, dotados con 5.000 euros, ha recaído en It’s a jungle in here de las australianas Isobel Knowles y Van Sowerwine. Se trata de una instalación en la que pueden interactuar dos personas, cuyas caras se utilizan en un escenario virtual para generar unas narrativas, que se proponen generar la reflexión sobre circunstancias de prevaricación social y intimidación en contexto urbano cotidiano, como puede ser un vagón de metro.
Entre los creadores merecedores de las menciones de honor en la categoría de Arte interactivo, destaca el argentino afincado en Alemania Marcello Mercado con Löschen/DELETE/Borrar. Artista vinculado a una interesante aproximación conceptual, Mercado combina biología, arte y tecnología en obras en las que desarrolla conceptos como transducción y metacartografía, desde diversas perspectivas y utilizando múltiples soportes como el vídeo, la instalación, el arte sonoro y la robótica. En el caso de Löschen/DELETE/Borrar se trata de una escultura sonora, a través de la cual Mercado concibe “un idioma para borrar los lenguajes entre humanos o entre máquinas, los discos duros, las memorias, las convenciones alfabéticas”. “Un idioma inventado para borrar otros idiomas, para compactar textos mentales y gráficos, para eliminar pensamientos y hacer de ellos jeroglíficos personales”, concluye Mercado.
Otras de las menciones de honor para el Arte interactivo recayó en la sutil ironía de Fly tweet, las aventuras de una colonia de moscas twiteras en la red, del estadounidense David Bowen, que presentamos en el Silicio con anterioridad y despertó muchos interés.
En la categoría de Hybrid Art, el Golden Nica fue para Bacterial Radio del artista y científico Joe Davis, por sus experimentos de bio-tecnología, dirigidos a conseguir recursos tecnológicos para la industria, que no sean contaminantes para el medio ambiente. Davis está estudiando la creación de circuitos eléctricos, a partir de bacterias modificadas para dotar sus células de energía eléctrica. Para lograrlo ha clonado bacterias con genes procedentes de la esponja marina Tethya aurantia.
En la categoría de Arte híbrido queremos señalar también Maquila R4 de la mexicana Amor Muñoz, que ha recibido una de las numerosas menciones de honor, sin premio en metálico. Maquila R4 es un proyecto entre performance e intervención en el espacio público, que tuvo lugar en las áreas marginales de México donde el trabajo manual, sobretodo de las mujeres, está muy infravalorado. Equipada con un chiringuito móvil, Muñoz ofrece trabajo manual para siete dólares la hora, el precio vigente en los EE. UU., a diferencia de la oferta local que se sitúa alrededor de los 60 céntimos la hora. Los voluntarios son contratados para realizar trabajos textiles utilizando hilos electrónicos para la realización de circuitos y pequeños dispositivos funcionales. Las piezas terminadas disponen de un código BiDi, parecido a los tradicionales QR, que leídos por un smartphone proporciona la información sobre el artesano que lo ha portado a término, el proceso de realización y el salario recibido.
En la categoría de Digital Music el Golden Nica fue para el ingles Jo Thomas con Crystal Sounds of a Synchrotron. Uno de los dos Awards of Distinction fue para #tweetscapes, una aplicación de Anselm Venezian Nehls y Tarik Barri, que convierte el panorama de los tweets alemanes en una performance audiovisual en tiempo real. Aquellos que estén interesados en la creatividad basada en Twitter, pueden encontrar este proyecto y muchos más en nuestro articulo Twitter Art.
Los tiempos en que España sumaba galardones son un recuerdo cada vez más lejano. En esta edición tan sólo hay un artista premiado, el músico y compositor experimental madrileño Francisco López, que recibió un Award of Distinction en esta categoría, por la obra untitled#275. Hasta finales de agosto, quien esté o pase por Barcelona, tendrá la posibilidad de escuchar el trabajo de López en directo, visitando la instalación Ghost Forest, especialmente creada para el Pabellón Mies van der Rohe, en el marco del festival Sónar, tal y como contamos hace semanas en el Silicio.
«Untitled #275» (2011) – Fragmento audio de Francisco López
La sección Digital Communities se ha centrado en aspectos conflictivos y sociales promoviendo activismo y resistencia en zonas donde peligran las reglas básicas de los derechos humanos. El Golden Nica ha recaído en Syrian people know their way, el blog de un grupo de artistas sirios que suportan con sus actividades los cambios auspiciados por la población enfrentada a la dictadura de Bachar el Asad. Entre la menciones honoríficas destaca la plataforma mexicana Crónicas de Héroes, que se centra en el valor ciudadano para dar vida a una base de datos de actos de amabilidad y respeto proponiendo ejemplos de colaboración positiva de la sociedad civil.
Hemos reseñado tan sólo los ganadores del certamen y una selección personal de lo que nos pareció más relevante en los Prix 2012. Los proyectos distinguidos de alguna forma son muchos más y para quien estuviera interesado remitimos a la lista de todos los premiados con sus obras.
08.06.2012
Dudas sobra la traducción:
Obstáculos y contaminaciones
en la obra de Marcello Mercado
POR MARIELA CANTU
“La posibilidad de la traducción es una de las pocas posibilidades, tal vez la única practicable, de que el intelecto pueda superar los horizontes de la lengua. Durante ese proceso, él se aniquila provisoriamente. Se evapora al dejar el territorio de la lengua original, para condensarse de nuevo al alcanzar la lengua de la traducción. Cada lengua tiene una personalidad propia, proporcionando al intelecto un clima específico de realidad. La traducción es, por lo tanto, en rigor, imposible”(1)
Vilém Flusser
Al otro lado. A través. Más allá.
Estas tres posibles definiciones del prefijo TRANS, que nos ocupa en esta publicación de Cibertronic, dirigen nuestro pensamiento de manera casi inmediata hacia una primera serie de preguntas básicas: ¿A partir de qué punto es más allá? ¿Al otro lado de qué lugar? ¿Cómo se pasa del acá hacia el allá?
Un obstáculo. Un límite. Algo que debe cruzarse y una acción que debe ser realizada para operar ese pasaje.
Aún descontextualizadas, estas ideas –y en tanto ideas, productos del intelecto– colocan en el centro de la escena los peculiares vaivenes que el pensamiento opera a la hora de tratar de aproximarse al mundo. Titubeantes –aunque queramos creer lo contrario–, nos inundamos de códigos, de representaciones simbólicas para aferrarnos a la tibia ilusión de poder entender y tal vez así domesticar nuestro entorno. El lenguaje, los códigos de la representación visual, la tecnología, las instituciones y una larga lista de etcéteras aspiran a construir un universo regulado que pueda ser comprendido, experimentado y controlado de acuerdo a nuestros deseos y necesidades.
Pero al mismo tiempo, tales símbolos precisan de nuevos símbolos para que todos estos campos de contacto con el mundo no queden inarticulados. El propio Vilém Flusser (2) –que abre este artículo en el epígrafe– se refiere a estos intrincados procesos cuando habla de las sucesivas abstracciones propias de la representación visual cuando ésta involucra a los aparatos, en su Filosofía de la Fotografía: “Ontológicamente, las imágenes tradicionales son abstracciones de primer grado, pues abstraen del mundo concreto; en cambio, las imágenes técnicas son abstracciones de tercer grado: abstraen de textos que abstraen de imágenes tradicionales que abstraen, como hemos visto, del mundo concreto» (3).
Códigos, obstáculos y posibles vías de pasaje: ¿acaso no es esa una cuestión de traducción? Quebrar entonces la pretendida naturalidad de los símbolos: ¿acaso ha tenido el arte otro programa?
El artista argentino Marcello Mercado (4) pone estas cuestiones en el centro de su trabajo, abordando tanto los límites como las contaminaciones dentro de la tríada arte-tecnología-ciencia, pero evidenciando siempre la imposibilidad de una comunicación armónica entre estas dimensiones. Para ello, investiga con los dispositivos tecnológicos –compartidos hoy tanto por el arte tanto como por la ciencia– para poner de relieve los huecos, los malentendidos, lo que queda sin poder decirse ni traducirse, adentrándose y poniendo en contacto terrenos aparentemente tan variados como el video, la performance o el bio-arte. Por eso no es casual que Mercado abiertamente manifieste su interés en “las transformaciones de un estado a otro de la materia”. (5)
Un cierto espíritu de época asegura que estamos inmersos en una sociedad de pura información, de transmisión, de comunicación; la explosión de la telefonía móvil, Internet, las redes sociales, los medios locativos, etc. en donde enormes cantidades de data están disponibles para todos. Pero gestos como los que Mercado lleva adelante en Transfering, storing, hybriding (the perfect humus) (6) atacan esta apariencia respondiendo que –tal como sugería Flusser al referirse a las abstracciones– cada tecnología y cada discurso son opacos, dejando siempre un gran margen a lo indecible.
A primera vista, los trabajos más recientes de Mercado parecen ser no más que registros de experimentos. Generalmente, vemos a través de una cámara subjetiva una serie de acciones de un ensayo que van relatándose paralelamente mediante un texto gráfico que brinda las precisiones de cada uno de los pasos seguidos. La primera acción de Transfering..., por ejemplo, consiste en la transmisión del sonido de la lectura del cromosoma 1 del genoma humano a través de Internet (7), el cual es reproducido mediante una serie de pequeños parlantes ubicados sobre un roble; es decir, que el bosque donde se lleva a cabo esta acción es forzado a “escuchar” la huella del humano.
Ahora bien, para llegar a concretar esta acción fueron precisas sucesivas transformaciones que hacen más evidente aún lo artificial de este “contacto” naturaleza-humano: la extracción de ADN humano -> la división en adenina, citosina, guanina, timina -> la codificación de éstas a una serie de letras del alfabeto (ACGT) -> el ordenamiento en una secuencia -> la transformación a sonido a través de un software -> la reproducción y amplificación por medio de los parlantes -> etc.
Pero además, interesa a Mercado destacar que la lectura completa del código llevaría 23.5 años en ser completada. El ADN es entonces sonido, materia extraída y código, transformando una posible contigüidad e indicialidad de la proximidad con la presencia humana en un relato, en una representación, que además necesita de un tiempo –extenso en relación a los años de una vida humana, más breve tal vez en relación a la existencia de un bosque– para consumarse.
Entramos así de a poco en el terreno de lo irrepresentable: un encuentro destinado a no consumarse o a hacerlo a través de excesivas mediaciones, un encuentro que no será posible de ser registrado en su integridad o al menos no en los tiempos de la inmediatez.
Ya en Regulating the watch en 2005, se hace presente también esta relatividad de la representación poniendo en escena la mediatización, es decir, la traducción tecnológica operada por las “máquinas de imagen” (8), como una forma de enfrentarse al régimen de la transparencia y la pretensión de que todo puede ser narrado. En este caso, el escenario es ni más ni menos que el antiguo campo de concentración de Auschwitz, justamente uno de los lugares emblemáticos del silencio y del horror.
¿Qué lugar deja ésto para la representación? “De este dormitorio de ladrillo y de esos sueños atormentados podemos tan sólo mostraros el caparazón exterior, la superficie” decía Alain Resnais (9) en su Noche y Niebla. Pero donde el cineasta francés señalaba un problema, Mercado encuentra un desafío. En Regulating the watch no hay material de archivo, voz en off, ni “prolijidad” en el registro, es decir, no hay intento de realismo. A sabiendas que la traducción de una experiencia de la muerte y el terror no sea acaso posible –ni en palabras, ni en imágenes–, Mercado asume la reconstrucción del registro y un progresivo avance sobre las formas y tecnologías de la representación de las que echa mano como una vía de acceso. La cámara en mano del inicio que dilata en su registro el momento de entrada al campo propiamente dicho, deja paso a la foto fija como recurso para contar el viaje hacia Auschwitz, en planos detalle del tren, de los alrededores, de la comida, del dinero, de la ropa, para alternarse luego con el registro en video de una web cam, lo cual sugiere en un picture in picture que combina foto y video en baja definición, el tiempo suspendido y la vivencia del recorrido del lugar. Por último, el propio cuerpo de Mercado se pone en escena delante de cámara, mostrándolo en el momento en que realiza unos registros en la entrada del campo, computadora portátil y web cam en mano, escenificando la relación del cuerpo con los dispositivos técnicos.
“La posibilidad de traducción representa, para el intelecto, la vivencia de la relatividad de la realidad” dice Vilém Flusser. Seamos claros en este punto: no estamos discutiendo aquí ni remotamente la realidad de lo acontecido en los monstruosos campos de exterminio, sino la posibilidad de representarlo. Por eso, la elección que realiza Mercado no se trata de un mero gesto formal de hibridez de tecnologías, sino de la consumación de un gesto artístico y político que, asumiendo un discurso autorreferencial y en primera persona, se enfrenta entonces a la perversidad del negacionismo.
Como decíamos, todos estos procesos de traducción implican un límite, que tiene que ver con el terreno de lo intransferible. En este sentido, los intentos por alcanzar lo contrario se revelan muchas veces como absurdos, siendo justamente esta discutible pretensión lo que cuestiona el trabajo de Mercado.
Volviendo sobreTransfering…, podemos detectar casi un catálogo de mudanzas entre lenguajes: cadenas de ADN leídas por una voz sintética, apunte de la cantidad de dinero que cuestan los gusanos que se utilizan durante el trabajo, el discurso “A time for choosing” (10) de Ronald Reagan hecho imagen en un código QR (11), etc. En este contexto de traducción llevada al paroxismo, uno de los segmentos más atractivos del video consiste en la presentación de una serie de equivalencias inesperadas tales como:
– Bibliografía completa de William S. Burroughs 11,03GB
– Filmografía completa de Michelangelo Antonioni 18,17GB
– Obras de Kant 2,8MB
– Genoma humano 3GB
– Temporadas 1, 2, 3, 4, 5 y 6 de la serie televisiva Lost 141,12 GB
– Colección completa de Star Wars 43,58 GB
– etc.
Ahora bien, ¿En qué formato fueron codificadas esas obras? ¿Con qué software se realizó ese pasaje? ¿Con qué niveles de compresión? Sin estos datos, la evidencia de la artificialidad del código se vuelve excesiva, y es coronada poruna declaración desafiante que antecede a esta lista: “Lo siguiente está basado en hechos reales”.
ADN “encerrado” y luego “liberado”. Vemos a Mercado goteando dentro de una jaula fijada a un árbol, que lógicamente deja escapar el líquido que chorrea a través suyo. Circularidad entonces de la codificación: en la medida en que olvidamos las sucesivas traducciones, vivimos un régimen de contacto con el mundo que, paradójicamente, nos aleja cada vez más de él. “Las extracciones de ADN se hacen “en rulo”, o sea, se hacen las extracciones y se las devuelven al árbol” dice Mercado, absurdo que no obstante puede alcanzar el grado de una resistencia, que toma la forma de un rechazo a la productividad, tan cara(cterística) de la ciencia y el estilo de vida actuales.
Por último, una de las acciones más radicales en todo este derrotero tiene que ver, de manera directa, con la creación del XAD.06, un idioma inventado por el propio artista. Pero a diferencia de la persecución de una funcionalidad del idioma ligado a la comunicabilidad y al almacenamiento o archivo, Delete (12), la última exposición de Mercado, encara abiertamente la creación de un idioma para borrar: “Borrar los lenguajes entre humanos o entre máquinas; los discos duros; las memorias; la convención alfabética; el ruido textual; el junk de los sistemas operativos; la data satelital; la identidad on-line; la identidad off-line; los restos algorítmicos en los discos duros que no se van con los martillos; borrar lo que no es posible borrar; un idioma inventado para borrar otros idiomas, para compactar textos mentales y gráficos, para eliminar pensamientos y hacer de ellos jeroglíficos personales […] Generar un nuevo alfabeto, combinarlo y decirlo pensando todo el tiempo en borrar lo que se está diciendo, la posibilidad de un idioma como agujero negro. Pensar y borrar en una sola acción que no genere restos… ni alfabetos”.
Llegamos así a un punto en donde el código no sólo es artificial: es, sobre todo, falible. Una de las razones más aclamadas del mundo digital tiene justamente que ver con aquella posibilidad de conservación y con la perfecta ilusión de perpetuidad: escaneemos nuestras fotos, digitalicemos nuestras cintas de video analógicas, convirtamos en mp3s nuestros viejos casettes y discos (13). Making consistent volatile ideas (14) da un paso más allá de esta idea, la trasciende y cuestiona esta idea de traducción para las obras de arte. El trabajo Poppy Field (15) de Sanja Ivekovic (16) en la Documenta de Kassel en 2007 funciona como el punto de partida, ya que las amapolas que pueblan la obra son la fuente de una primera extracción de ADN que será luego congelado para, un mes más tarde, convertirse en alimento de gusanos. ¿Puede realmente conservarse una obra de arte? ¿Puede ser traducida? Mercado se piensa a sí mismo como un bio-curador, que explicita la vacuidad de cualquier pretensión de conservación, proponiendo como soporte de almacenamiento de una obra que consiste en seres vivos (amapolas), a una especie animal (gusanos), condenados también a los avatares de la vida finita.
Transferencias. Transductores. Traductores.
“El salto de lengua a lengua, atravesando el abismo de la nada, crea en el intelecto aquella sensación de irrealidad, tan emparentada con la angustia existencial” (17) decía Flusser. “In mutations I trust” (18), responde Mercado.
Las referencias 1, 3, 5-8, 11-15, 17-18 son las propuestas por la autora.

“If we do not think of a better way of handling videotapes, soon, all we will have left of video art will be white noise.” Wulf Herzogenrath (1995)
RECORD > AGAIN!, the second part of the project 40yearsvideoart.de, is realized by ZKM in cooperation with The German Federal Cultural Foundation and the Goethe-Institut. During this program, the Walk-in Cinema at SALT Beyoğlu will host screenings of 42 videos between May 8 and May 16.
All electronic data carriers have a very limited life span. Museums and collections alike are confronted with the risk of videotapes and other related media appearing in the form of ‘white noise’ on the screen. This technical horror story could also indicate the total loss of digital data. As artistic practices utilize video in the form of a tape, installation, or projection, there is an increasing awareness of this problem in this familiar territory. The classical concept of ‘Video Art’ no longer seems to be in effect today, but what led to the success of the medium is still remains as unresolved.
For that reason, the initiative of the German Federal Cultural Foundation 40yearsvideoart.de project’s first part, Digital Heritage: Video art in Germany from 1963 to the present focused on saving, maintaining, and mediating the cultural heritage of Video Art, which has become one the most influential art forms of the 20th century.
The second part of the project entitled RECORD > AGAIN! reflects the core mission of the project: preservation, not canonization. The goal was to save material that was under the threat of disappearing, to rescue forgotten material and the forgotten social utopias that had flourished with the emergence of video. Hence, not only important art videos are rediscovered and restored, but also works from the entire spectrum of the video revolution of the 1960s and 1970s are rendered visible, many of which were considered untraceable, lost, or no longer suitable to play. The main concern was to save these works from deteriorating, from literally falling apart, attempting to reconstruct the history of the video movement as a whole.
This screening program is being organized in the context of İstanbul Eindhoven-SALTVanAbbe: 68-89, which is on view until August 26 at SALT Beyoğlu.
Salt Beyoğlu
İstiklal Caddesi 136
Beyoğlu 34430 İstanbul Turkey

23.03.2012 – 31.03.2012
Crear un idioma para borrar: Borrar los lenguajes entre humanos o entre máquinas; los discos duros; las memorias; la convención alfabética; el ruido textual; el“junk” de los sistemas operativos; la data satelital; la identidad on-line; la identidad-off-line; los restos algorítmicos en los discos duros que no se van con los martillos; borrar lo que no es posible borrar; un idioma inventado para borrar otros idiomas, para compactar textos mentales y gráficos, para eliminar pensamientos y hacer de ellos jeroglíficos personales (Delete it your-self)(Code your-self); Codificación-Borramiento-; un idioma de limpieza y mantenimiento.
Generar un nuevo alfabeto, combinarlo y decirlo pensando todo el tiempo en borrar lo que se está diciendo, la posibilidad de un idioma como agujero negro. Pensar y borrar en una sola acción que no genere restos…ni alfabetos.
Encapsular- Codificar-Borrar
Reescribir-Encapsular-Borrar
METASCRIPTDELETE
CLEANINGDELETE
DELETEORIUM
La Ira de Dios
Iguazú 451
Buenos Aires, Argentina


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The Perfect Humus. Part I: Collecting, Coding and Dropping Data, 2012
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The Perfect Humus. Part I: Collecting, Coding and Dropping Data (2012) brings together photography, drawing, performance and video stills as components of a single operational field rather than as autonomous media. The book functions as an archive in motion: a space where the body, matter and data circulate, accumulate and decay.
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Across its pages, Mercado treats the body not as a representational subject but as a site of inscription—marked, fragmented and translated through gestures of collection and displacement. Hands, organic residues, graphic traces and algorithmic notations coexist without hierarchy, forming a system in which biological processes and technical procedures are inseparable.
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The notion of humus operates here not as metaphor but as method: a layered condition where information, material and action are continuously decomposed and recomposed. Data is not stabilized or preserved; it is dropped, redistributed and allowed to lose coherence. What remains is not evidence, but residue—an active remainder that resists closure.
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Rather than documenting actions or performances, the book assembles their aftereffects. It proposes an understanding of the archive as a metabolic structure: one that processes time, matter and memory through cycles of erosion, transfer and transformation. In this sense, The Perfect Humus establishes a foundational matrix for Mercado’s later investigations into translation systems, algorithmic bodies and non-linear archives.
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11.02.2012 -29.04.2012
ERSTE AUSFÜHRUNG, EIN PROJEKT VON PEDRO G. ROMERO
EINE KARTE.
DREI ÖKONOMIEN. FÜNF »ENTRADAS«. SIEBEN DISPOSITIVE. NEUN AUSSTELLUNGEN.
WIRTSCHAFT, ÖKONOMIE, KONJUNKTUR. ARCHIVO F.X. //
WÜRTTEMBERGISCHER KUNSTVEREIN
STUTTGART


02.02.2012 – 04.03.2012
RECORD>AGAIN! 40YEARSVIDEOART.DE – Part 2
Duncan of Jordanstone College of Art & Design
University of Dundee, Nethergate, Dundee, DD1 4HN
RECORD>AGAIN! 40yearsvideoart.de – Part 2 is the second phase of a remarkable project 40jahrevideokunst.de, initiated by the German Federal Cultural Foundation in 2006. Under the direction of ZKM Karlsruhe (Centre for Art & Media Technology), five leading German museums have worked in collaboration for the realisation of the project, which aims to preserve, restore and disseminate one of the most influential art forms of the 20th century; Video Art.
Including many works that have not been seen for decades, the exhibition features over 40 outstanding video pieces made between 1968 and 2008. Highlights include a rare work by Ulrike Rosenbach with her partner at the time, Klaus vom Bruch, the boxing match from 1972 that Joseph Beuys participated in at the documenta 5, and the first video synthesizer collages by Walter Schröder-Limmer.
The exhibition focuses exclusively on the medium of video and the core mission of the project, which is preservation, not canonisation. Many works from the history of video were considered untraceable, lost or no longer playable. The project’s main concern is to save these works from deteriorating while at the same time reconstructing the history of the video movement as a whole.

10.01.2012 – 22.01.2012
10º BIENAL DE VIDEO Y ARTES MEDIALES – Chile – 2012
https://issuu.com/bienal_bam/docs/catalogo10bvam


01.01.2012 – 05.02.2012

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New Subdivisions (2011), 13 × 20 cm, 60 pages
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New Subdivisions (2011) marks a decisive moment in Marcello Mercado’s practice, where language becomes a primary material subjected to processes of fragmentation, surveillance and systemic pressure. Written as experimental poetry, the book operates less as a literary object than as a textual infrastructure—one that absorbs vocabularies drawn from biology, technology, military systems, pharmacology and social control.
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The text unfolds without narrative progression or stable point of origin. Instead, it accumulates statements, interruptions and signals, producing a linguistic field governed by repetition, division and displacement. The recurrent use of the first person does not articulate subjectivity but exposes it as a monitored, regulated and continuously reprogrammed entity.
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In retrospect, New Subdivisions anticipates Mercado’s later investigations into coding, residue, algorithmic mediation and the body as archive. Here, language already functions as a system under stress: watched, irradiated, measured and subdivided by external forces. The book can be read as an early model of the artist’s broader practice, where meaning is not expressed but processed, compressed and left deliberately unresolved.
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Positioned between poetry, conceptual writing and media archaeology, New Subdivisions proposes text as a site of operation—an unstable interface where biological rhythms, technical infrastructures and political anxieties intersect.
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11.12.2011
Universes in Universe: Panoramas del Sur
Transferring, storing, sharing, and hybriding: the perfect humus. 2010
Video, 16’23»
Information culled from digital archives, the human genome, satellite feeds, and data banks comprise the cultural fertilizer that this work proposes. It questions the meaning of and the connections between information stored in all available media.